Problema: Muchos niños reciben solicitudes de amistad en videojuegos en línea de personas que no conocen.
Escenario: Estás jugando en línea y te llega una invitación de un usuario que dice ser de tu edad, pero en realidad puede ser un adulto con malas intenciones.
Solución: Solo acepta a tus amigos reales y nunca compartas tu nombre, edad o dirección con alguien que acabas de conocer en un juego o algún dato que te identifique. Si tienes dudas, platícalo con tus papás o con un adulto de confianza.
